El 12 de enero, el presidente estadounidense Trump anunció en redes sociales que cualquier país que mantuviera vínculos comerciales con Irán estaría sujeto a un arancel del 25% sobre su comercio con Estados Unidos.
En respuesta a las preguntas sobre este asunto en la rueda de prensa habitual del 13 de enero, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Mao Ning, afirmó que la postura de China sobre los aranceles es clara: no hay ganadores en una guerra arancelaria. Subrayó que China salvaguardará firmemente sus derechos e intereses legítimos e legales.